Vientres de alquiler, debate y controversia

publicado en: Reflexiones jurídicas | 0

El pasado viernes día 9 de junio tuvo lugar en el Col·legi de l’Advocacía de Barcelona, ​​organizada por la Comissió de Dones Advocades, la mesa redonda «Vientres de alquiler, análisis, salud y derecho comparado» presentada por la compañera de nuestro despacho, la abogada Teresa Blasi.

En esta mesa redonda intervinieron:

– Marcel Cano Soler, profesor de Ética en la Universidad de Barcelona y de Bioética en la Universidad de Vic, quien realizó un análisis del tema objeto de debate desde una perspectiva ética.

– Esther Farnós, profesora de Derecho Civil de la Universidad Pompeu Fabra, que hizo una sintética y documentada referencia a su regulación jurídica, tanto en la normativa española como en la europea.

– Y Carme Valls, médico y directora del programa Mujeres, Salud y Calidad de vida del CAPS, quien señaló los diferentes aspectos que afectan a la salud de todas las personas que intervienen en el proceso, sobre todo, en aquellas que han de parir y en los niños que van a nacer.

En dicha mesa redonda quedó patente, desde el primer momento, la fractura existente entre los diferentes puntos de vista en torno a este tema y de la conveniencia o no de la regulación legal del mismo.

Las posiciones que se decantaban por la regulación legal de todos los aspectos relativos a esta problemática, a la hora de identificar este fenómeno, se inclinaban por el nombre de «maternidad subrogada» y destacaban la ventaja que tenía que suponer un tratamiento normativo, en tanto que podrían quedar mucho más protegidos los derechos de la madre gestante y también los de los niños que habían de nacer. Se hizo hincapié en que, siendo una realidad que ya se da en la práctica, era mejor opción regularla que dejar el tema al margen de la ley.

Por otra parte, las posiciones que se oponían a la regulación legal de esta práctica, hablaban de «vientres de alquiler» e insistían en que se trataba de un aspecto más de la cosificación de la mujer, que perdía su condición de persona y se convertía en una herramienta o una máquina que permitía la gestación de un niño. En este sentido, se defendió que «la economía capitalista tiende a transformar todo lo que existe en una mercancía». Se insistía en que en la mayoría de casos las protagonistas eran mujeres sin recursos y que buscaban una vía para obtener un dinero a cambio de mercantilizar su cuerpo y su salud. Es decir, cuando no hay igualdad entre las dos partes, la autonomía de la voluntad de la parte más débil no es absoluta y su libertad de decisión depende del grado de necesidad. Tener hijos no es un derecho, es un deseo, decían, y se preguntaban «por qué necesitamos un hijo o una hija biológica?», «¿Cuál es la fuerza que damos a nuestros genes?». Por último, también se hizo mención a los graves perjuicios que esta práctica podía suponer para la salud de la madre gestante y también para el niño que había de nacer.

En el marco de la jornada se dejó constancia de que la opción por los vientres de alquiler, desde una perspectiva feminista y de respeto a los derechos de las mujeres, tenía que reclamar la prohibición de esta práctica.